Categoría: music

  • San Jerónimo Tlacochahuaya – una joya del Barroco Novohispano

    San Jerónimo Tlacochahuaya – una joya del Barroco Novohispano

    Los mascarones custodios adornan los tubos del magnífico órgano de Tlacochahuaya, cada vez que el órgano suena ellos nos cuentan una historia, un secreto, los misterios de los glifos entre los muros del templo.

    Siguiendo la ruta Dominicana, en los valles centrales de Oaxaca, nos acercamos al templo y ex-convento de San Jerónimo Tlacochahuaya, con uno de los interiores y frescos más hermosos de esta ruta así como su órgano que imponente cobra vida, desde sus tubos que parecen observarnos con una mirada más allá del tiempo y el misterio de su esencia.

    Orígenes

    Tlacochahuaya se considera tradicionalmente fundada por un guerrero zapoteca llamado Cochicahuala, cuyo nombre significa “el que lucha de noche”.

    Tras la llegada de los españoles, las tierras fueron otorgadas a Don Gaspar Calderón y la región fue evangelizada por la Orden Dominicana.

    En 1558 se establecieron la iglesia y el convento de San Jerónimo, como un lugar de contemplación y sosiego para los frailes, fue allí donde Fray Juan de Córdova escribió posteriormente importantes obras sobre la lengua zapoteca, entre ellas una gramática y un vocabulario que siguen siendo fuentes fundamentales para el estudio de la cultura y el idioma zapotecos.


    Fray Juan de Córdova (1503–1595) fue un fraile dominico español que desempeñó un papel fundamental en el estudio y la preservación de la lengua zapoteca durante el siglo XVI. Es considerado uno de los primeros lingüistas de la Nueva España.

    Fray Juan de Córdova es reconocido por sus trabajos pioneros, especialmente el Arte en lengua zapoteca y el Vocabulario en lengua zapoteca, publicados en 1578.

    El Templo y su magnífico órgano

    Una característica que distingue particularmente a los órganos históricos de Oaxaca son las protuberancias redondeadas en los laterales de la caja inferior, se conocen como “caderas”.

    El Templo y Ex Convento de San Jerónimo Tlacochahuaya está considerado como una de las joyas del arte religioso de Oaxaca y uno de los ejemplos más sobresalientes del barroco novohispano en la región.

    Construido en 1558, es uno de los más hermosos y también uno de las más enigmáticos en el arte y la historia de la música barroca de Oaxaca, con su magnífico órgano construido alrededor de 1735, el cual sigue siendo ejecutado bajo la tutela de la organista: Dra Soledad Hernández, hija de Tlacochahuaya.

    Las protuberancias redondeadas en los laterales de la caja inferior del órgano se conocen como “caderas”, esta es una característica particular de los órganos históricos de Oaxaca.

    En 1999 los trabajos de restauración fueron apoyados por la Fundación Alfredo Harp Helú, con la cual se ha logrado restaurar 7 retablos, 81 pinturas, 7 esculturas, las fachadas principal y lateral, la iluminación del templo y el atrio.

    Experiencias Gastronómicas y Textiles

    Cuando visites Tlacochahuaya, no dudes en agendar con tiempo una experiencia familiar y gastronómica en la cocina Bel Cuan de Jess Guzmán, a solo pasos de la Iglesia, Jess y su madre nos preparan en su cocina de humo: memelitas, tlayudas, quesadillas de flor de calabaza y otros antojitos Oaxaqueños deliciosos, chocolate caliente con panecillos de yema y no puede faltar un Mezcal Tobala para terminar un día maravilloso.

    Jess también promueve los textiles Oaxaqueños desde su proyecto Rilarte y puedes adquirir con ella piezas únicas como huipiles en telar de cintura de San Juan Colorado y los famosos vestidos Sirena de San Juan del Río, los cuales tienen una historia muy interesante:

    Cuando llegan los españoles al valle de Tlacolula, los nativos Zapotecas se fijaron en las camisas holgadas que estos llevaban, con mangas abultadas y cuellos que se podían cerrar con dos lazos o dejar abiertos. Ellos recrearon estas blusas y con el tiempo las hicieron propias, tejiendo vestidos que luego fueron popularmente llamados “Sirena” una de sus artesanas más reconocidas es la Maestra Vicky Martínez, quien a través de su colectivo de artesanas continúa creando para diseñadoras locales e internacionales.

    Los vestidos Sirena, se caracterizan por la unión de crochet entre las mangas, cuello y pliegues.

    Prepara tu visita:

    Templo y ex-convento de Tlacochahuaya

    Cocina Familiar Bel Cuan

    Hotel Cosijo

    Festival Oaxaca Barroca (consulta el calendario de conciertos)

    Puedes ver el video completo de “Adorote Devote” de Santo Tomás de Aquino con la composición musical de mi padre José N. Franco Alderete, interpretado por su servidora, Montserrat Franco filmado en San Jerónimo Tlacochahuaya por mi gran amigo Manuel Torres Vargas, miembro fundador de la Unión de Periodistas Oaxaqueños (Stir Televisión) y Jesús David Franco Riquelme aqui

    Agradecimientos especiales al pueblo de Tlacochahuaya, a los sacristanes y custodios del templo, a la Dra Soledad Hernández, organista y co-fundadora de Oaxaca Barroca, por estos años de amistad y sueños, mi admiración siempre por todo lo que representa esta historia, la resiliencia de su pueblo y sus antepasados, su legado y su preservación.

    Bibliografía:

    Flowers and Floral Imagery in New Spain’s Visual Production and Religious Spaces. James Cordova. Presented at The 84th Annual Meeting of the Society for American Archaeology, Albuquerque, NM. 2019 ( tDAR id: 450456)

    Miller, Arthur. 1995. The Painted Tombs of Oaxaca, Mexico: Living with the Dead. Cambridge University Press, Cambridge.

    Montiel Ángeles, Alma Zaraí, López, Víctor Manuel Zapien, and Winter, Marcus. 2014. La arqueología del istmo oaxaqueño: Patrones de asentamiento, comunidades y residencias. En Panorama Arqueológico: Dos Oaxaca, editado por Winter, Marcus y Santiago, Gonzalo Sánchez, pp. 197–244. Instituto Nacional de Antropología e Historia, CONACULTA, Oaxaca de Juárez, México.

  • Musica y celebraciones en la Sierra Norte de Oaxaca

    Musica y celebraciones en la Sierra Norte de Oaxaca

    Un viaje al país de las nubes, entre bandas filarmónicas, compositores, fiestas y mezcal

    Adentrarse en la sierra Norte de Oaxaca es vivir una experiencia cultural única, más aún si es posible visitar sus pueblos mancomunados y villas, durante sus festividades religiosas, muy arraigadas a la vida comunitaria, así como el desfile de sus bandas filarmónicas, en audiciones que nada tienen que envidiar en nivel compositivo e interpretativo a las mejores orquestas Europeas.

    En la cosmovisión Zapoteca de la Sierra “Bene Xhon” se reconoce su fuerte sentido de comunidad, su riqueza lingüística, su tradición musical y su profunda conexión con las montañas de la Sierra Norte de Oaxaca. 

    Lee las poesías de Montserrat Franco traducidas al Zapoteco Serrano (Bene Xhon) por Carlos Garuz.

    Y así entre profundos bosques de pino y encino, y sinuosos caminos llegando alrededor de 3,200 metros sobre el nivel del mar, empezamos la ruta desde las Cuajimoloyas.

    San Antonio Cuajimoloyas:

    Según la tradición local, el nombre Cuajimoloyas significa “mole cuajado en ollas”. Los primeros pobladores prepararon mole para las festividades de Día de Muertos, pero el intenso frío de la montaña hizo que se cuajara, dando origen al nombre del pueblo.

    Entre sus atractivos principales, se encuentra el complejo turístico comunitario y El mirador Yaa-Cuetzi cuyo nombre en zapoteco suele interpretarse como “cerro de observación” o “lugar para mirar a lo lejos”. 

    El puente colgante tiene aproximadamente 137 metros de longitud y está suspendido sobre una cañada rodeada de bosques de pino y encino.

    Cabe destacar también la inmensa riqueza micológica de los Cuajimoloyas, la cual está ligada al cuidado del bosque. Para sus habitantes, los hongos son esenciales para la salud de los ecosistemas, ya que ayudan a descomponer materia orgánica y mantienen el equilibrio natural. Por ello, la recolección suele realizarse de manera responsable para proteger la biodiversidad. 

    Con más de un centenar de especies, estos hongos pueden tener usos gastronómicos y medicinales, muchas especies aún por clasificar.

    San Pedro Cajonos

    Uno de los atractivos imperdibles en San Pedro Cajonos es El Santuario del Gusano de Seda, uno de los proyectos culturales y artesanales más singulares de Oaxaca. Fue creado para preservar la antigua tradición de la “sericultura”; la crianza del gusano de seda y la producción artesanal de hilo y textiles.

    La “Seda de Cajonos”

    La importancia cultural de esta tradición es tan grande que en 2022 el gobierno Mexicano reconoció oficialmente la Indicación Geográfica “Seda de Cajonos”, similar a una denominación de origen. 

    Esta tradición se remonta al siglo XVI cuando los Dominicos introducen el gusano de seda “Bombyx mori”, los árboles de morera (su alimento), y técnicas Europeas de producción de seda.

    Con el tiempo, los pueblos zapotecos de la Sierra Norte adaptaron esas técnicas a sus propias tradiciones textiles y desarrollaron una forma única de trabajar la seda.  

    El proyecto estuvo a cargo del despacho oaxaqueño LAMZ Arquitectura.

    San Francisco Cajonos

    La comunidad tiene raíces prehispánicas muy antiguas. En el cerro llamado “La Mesa” se han encontrado vestigios arqueológicos y piezas antiguas que muestran que el área ya estaba habitada desde tiempos precolombinos. Parte de esos hallazgos hoy se resguardan en el museo comunitario del pueblo presidido por el Mtro Adrian, quien gentilmente brinda visitas guiadas del acervo histórico.

    El nombre del pueblo honra a San Francisco de Asís. El término “Cajonos” tiene varias interpretaciones históricas; una de las más conocidas lo relaciona con los acontecimientos ocurridos alrededor de 1700, cuando sucedió el martirio de dos fiscales indígenas cristianos en la región, quienes fueron beatificados por el Papa Juan Pablo II.

    Cabe destacar la arquitectura y construcción en cantera rosa del templo y palacio municipal de San Francisco Cajonos, dando la bienvenida al visitante y brillando imponente al ocaso.

    Santiago Zoochila

    Un elemento que ha mantenido unidos a estos pueblos mancomunados, son las bandas filarmónicas. Durante generaciones, músicos de Zoochila, Cajonos, Yatzachi y otras comunidades viajaban para tocar en fiestas patronales y celebraciones. A través de la música surgieron amistades, compadrazgos y matrimonios entre familias de distintos pueblos. 

    Las montañas de la Sierra Norte y los Valles Centrales estuvieron conectados durante siglos por caminos, comercio, música, matrimonios y fiestas religiosas, esto hizo también que el intercambio y las tradiciones tales como el “Padiux” (en zapoteco es dar posada, alimento o cobijo al viajero o quien necesite sin esperar nada a cambio) fuera un símbolo de fraternidad entre los pueblos serranos.

    La Música y la reciprocidad como ethos en Zoochila

    Esto también se ve reflejado en la tradición de la “Gozona” que en zapoteco es devolver recíprocamente la visita de una banda filarmónica del pueblo huésped al pueblo visitante y viceversa, durante las fiestas patronales.

    A diferencia de los demás pueblos, la banda filarmónica de Zoochila no pide Gozona, demostrando así un acto de generosidad absoluto, del mismo modo se reserva en sus presentaciones solo a 4 festividades anuales.

    La identidad cultural de Santiago Zoochila está profundamente ligada a las tradiciones zapotecas de la Sierra Norte. 

    La música comunitaria tiene un papel importantísimo; la formación musical forma parte de la vida social del pueblo y de la transmisión cultural entre generaciones.  Entre sus compositores destacados se encuentran Fernando Sandoval Luna, autor de obras extensamente difundidas entre las bandas filarmónicas de México y en plataformas digitales, y Francisco Javier Vargas Luna, primer Mexicano en especializarse en dirección de vientos y percusión en la prestigiosa Academia de Música Rainier III del Principado de Mónaco y el Conservatorio de Estrasburgo, Francia.

    Como en otros pueblos de la sierra norte, las bandas de viento, las mayordomías y el tequio son pilares de la vida colectiva.

    La Banda Filarmónica Nueva Generación De Santiago Zoochila dirigida por el compositor y director Francisco Javier Vargas Luna

    El mezcal como legado comunitario

    Zoochila, un poblado de alrededor de 423 habitantes, de los cuales más de un centenar son músicos y alrededor de 20 mezcaleros de profesión.

    Los primeros registros parroquiales de familias De Santiago Zoochila datan desde 1688.  

    La producción de mezcal en Zoochila se ha mantenido como una gema del pueblo, para consumo comunitario, mayordomías y festividades, entre sus destacados maestros se encuentran los hermanos Víctor y Alfredo Cruz, Pastor Luna y Oscar Sandoval Luna.

    Otatitlan de Morelos

    Tuve la oportunidad de conocer y apreciar Otatitlan de Morelos en sus fiestas patronales en el mes de Mayo, en homenaje a La Santa Cruz.

    Estas fiestas que por lo general duran 5 días tienen un gran simbolismo religioso muy arraigado a la comunidad donde el intercambio de las bandas filarmónicas huéspedes (Banda Filarmonica Municipal de Otatitlan de Morelos) y visitantes; en este año estuvieron presentes: la Banda Filarmónica Nueva Generación de Zoochila, la Banda Filarmónica Aires de Primavera, la Banda Filarmonica de Totontepec Villa de Morelos Mixe donan su tiempo como un servicio comunitario y social.

    Las actividades de estas fiestas patronales se desarrollan desde el momento de las donaciones del novillo a cargo de las familias anfitrionas o mayordomos, en esta oportunidad: la familia Martínez Zavala y como mis anfitriones a quienes agradezco infinitamente su generosidad: Wilver Aquino y Mary Ramírez.

    La donación va acompañada de la banda municipal anfitriona la cual ameniza la tarde entera, se ofrece una comida de agasajo a todos los presentes y posteriormente se dirigen al templo a entregar las ofrendas al Señor de La Santa Cruz, el cual se adorna con flores naturales y palmas.

    Al día siguiente, se da la bienvenida a las bandas visitantes, el representante de la comunidad preside junto a la banda anfitriona, mientras una fanfarria contesta de cada lado, tal y cual lo hubieran hecho en Europa, en tiempos medievales las visitas protocolares de aldeas vecinas durante el palio o festividades principales.

    Al ritmo de marchas, y con un repertorio que dominan de memoria, se dirigen los músicos visitantes y huéspedes hasta el templo a entregar sus ofrendas mientras que la comunidad canta con salmos responsoriales.

    De allí proceden a un salón comunitario junto con chirimías que también les dan la bienvenida y donde cada banda visitante interpreta obras selectas de su repertorio, hasta que la siguiente banda se hace presente y así sucesivamente continúa la tarde entre sones, jarabes, fandangos, chotis, pasacalles, danzones y otros géneros musicales todos de compositores locales.

    Los músicos de cada banda reciben refrigerio, alimentos y alojamiento durante este maratón musical de 5 días, cada banda ameniza el día completo por turnos, desde el amanecer en procesiones solemnes (calendas) hasta las horas de las comidas diarias, misas, y en la tarde y noche audiciones y bailes.

    En la víspera de la fiesta del Señor de La Santa Cruz es la quema del castillo (fuegos pirotécnicos espectaculares) frente a la Iglesia, en la plaza principal, donde llueve o truene cada banda debe continuar por turnos amenizando el baile, sones tras sones.

    Lo que para estas comunidades representa algo cotidiano, visto y oído desde la perspectiva externa, es simplemente loable y un verdadero deleite para los sentidos al tener el privilegio de despertar por las mañanas con sones interpretados por las bandas filarmónicas en vivo mientras se dirigen al desayuno en la casa comunitaria. Además de esto, el mismo entorno, el paisaje de montañas y niebla, sumados a los sonidos de la naturaleza, contribuyen a que la experiencia sea aún más surrealista.

    Para mí que como artista de origen, me crié en medio de músicos de todos géneros desde tradicionales hasta clásicos, no puedo dejar de admirar el sistema musical de la Sierra Norte y seguiré siendo una fiel difusora de su música y tradiciones.

    La música como modus vivendi y hegemonía en las comunidades de la sierra norte

    El “ser músico” en las comunidades de “usos y costumbres” de la Sierra Norte y formar parte de la banda filarmónica representa así una forma de servir o “tequio” el cual para otros habitantes del pueblo que no cuenten con la vocación musical deberá ser reemplazado por otro tipo de servicio como “topil” (en zapoteco los topiles se encargan de servir anualmente en las actividades comunitarias haciendo labores que pueden ir desde el orden público a la limpieza de calles).

    En estas comunidades, el ser músico es todo un honor, así como en las cortes Europeas, el músico fue una figura esencial para el deleite de sus miembros. Para las comunidades de la Sierra Norte, las bandas filarmónicas constituyen el pilar de la identidad cultural, en estos pueblos es común que los niños aprendan a leer música mucho antes que a leer y escribir.

    Dotados de una disciplina para el estudio, los músicos de la sierra norte perfeccionan su ejecución, afinación, destreza e interpretación y reviven movimientos estilísticos que aunque se hubieran originado en Europa y por herencia dejaron su huella hace 5 siglos, a través de la evangelización en estas tierras, han trascendido a un nivel de asimilación e identidad propia desde sus grandes compositores locales como Otilio Contreras, Lico Carrillo, hasta los contemporáneos tales como Eduardo Díaz Méndez, Guzz Ojeda, Fernando Sandoval Luna, Francisco Javier Vargas Luna, Honorio Cano, Víctor Reyes, Cirilo Díaz, Silvestre Vázquez, Gil Ventura, solo por mencionar algunos de estos testimonios vivos del acervo musical de la Sierra de Oaxaca, con más de un centenar de obras por compositor.

    Cabe destacar que en algunas comunidades Mixe de la Sierra Norte tales como Totontepec Villa de Morelos, son tantos compositores nacidos en Totontepec, que sus bandas sólo interpretan a compositores de Totontepec.

    Al igual que en Santa María Tlahuitoltepec, sede del CECAM (Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe) y con quienes he tenido el honor de participar en audiciones de estreno mundial tales como Paz en el Alma y Magnificat en lengua Mazateca, el CECAM no nació como una escuela gubernamental, sino como un proyecto comunitario impulsado por los propios pueblos Mixes para garantizar la continuidad de su herencia musical.

    Las Bandas Filarmónicas Tradicionales son patrimonio intangible del Estado de Oaxaca.

    Prepara tu viaje:

    Complejo Turístico comunitario Yaa-Cuetzi

    Santuario del Gusano de Seda, San Pedro Cajonos

    Museo Comunitario de San Francisco Cajonos

    Bibliografía:

    Mitchell, J. (2021). Community and Idolatry: San Francisco Cajonos, Yalalag, and Betaza through the Criminal Court of Villa Alta, 1700-1704

    Marruffo Betancourt, I., Juárez López, I. I., & Pereyra Martínez, A. (2025). Conocimientos y prácticas tradicionales en la gastronomía de los hongos silvestres de mujeres cocineras de San Antonio Cuajimoloyas, Oaxaca. Enfoques Transdisciplinarios: Ciencia Y Sociedad3(1), 133-153.

    Aquino, A. (2013a), “La comunalidad como epistemología del sur. Apuntes y retos”

    Cuadernos del sur. Revista de ciencias sociales, Oaxaca, CIESAS-Pacífico Sur, UABJO, INAH, año 18, núm. 34, enero-junio, pp. 7-18.

    Agradecimientos especiales al maestro Eduardo Díaz Méndez por el privilegio de este viaje musical al país de las nubes, sus conocimientos e introducción a los amigos y a los grandes maestros de la sierra y a todos los pueblos que visite y seguiré visitando mientras la vida me de fuerzas.

  • Five hundred years of Dominican presence in Mexico (1526-2026)

    Five hundred years of Dominican presence in Mexico (1526-2026)

    Oaxaca Sacro

    An original work by Jose Luis Guzman Wolffer filmed at the Santo Domingo Temple, UNESCO world heritage site, Oaxaca

    The commemoration of five hundred years of the presence of the Order of Preachers in Mexican lands represents a moment of special significance, especially in Oaxaca.

    The jubilee invites us to look back at the historical origin of the Dominican presence in the region.

    The first mission to head to New Spain departed from Sanlúcar de Barrameda in February 1526, arriving in Mexico City on the eve of the feast of the Apostle Saint James. With their arrival, a period of intense evangelizing activity began, culminating in the official founding of the Province of Saint James of Mexico in 1532, with its formal installation taking place on August 24, 1535. From then on, the preaching friars established communities in strategic locations such as Santo Domingo de México, Tepetlaoxtoc, Chimalhuacán Chalco, Cuernavaca, Oaxaca, and Yanhuitlán, promoting extensive missionary work, especially in the Mixtec and Zapotec regions.

    Oaxaca Sacro is a musical and documentary proposal that rescues the main indigenous languages of Oaxaca by incorporating their linguistic elements into an original sacred music composition, while also celebrating in 2026 the 500-year presence of the Order of Preachers (Dominicans) in Mexico through their history, legacy, and religious services in Oaxaca.

    Composed by José Luis Guzmán Wolffer in seven movements that have been translated from the original Latin to different languages of Oaxaca by native speakers.

    – PROCESSION / brass quintet

    – MAGNIFICAT / sung in Mazatec by Soprano Montserrat Franco 

    – REQUIEM / sung in Latin by the Polyphonic Choir of Oaxaca. Director: Israel David Rivera Cañas Sevilla

    – MARCHA FÚNEBRE / sung in Zapotec by the Polyphonic Choir of Oaxaca

    – SONAD LA MÚSICA Y ALEGRAOS / sung in Mixtec by Soprano Yobanca Matamoros

    – AVE MARÍA / sung in ombeayiüts (Ikoots) by Mezzo-soprano Diana Itzel Ramirez

    – AVE VERUM CORPUS / sung in Mixe by Soprano María Reyna

    Cecam Philharmonic Band: Director Luis Porfirio Gutiérrez

    Oaxaca Sacro World Premiere was launched on all streaming platforms during 2026 lent.

    Listen to the entire album on YouTube

  • The Central Valleys of Oaxaca The Etla Valley

    The Central Valleys of Oaxaca The Etla Valley

    “Oaxaca remains an intact gem that will continue to remind us of our past, our ancestors, our true origins that shall never be forgotten.”

    You might recognize it if you’ve seen the movie Nacho Libre, or if you’ve tasted the famous quesillo (also known as Queso Oaxaca) or its renowned “muerteadas” that the Etla Valley is famous for, which are celebrated on the eighth day after Day of the Dead.

    On this post, I’ll provide you with all the information you need about the Etla Valley. It might seem confusing because there are multiple Etlas, but the entire valley holds significant historical importance. It was one of the oldest Zapotec settlements, even predating Monte Alban. In fact, the early hieroglyphic Zapotec writings were discovered at the site of San Jose El Mogote (600 BCE)

    San Jose El Mogote

    And we should probably start the tour here: San José Mogote was the largest and most important settlement in the Valley of Oaxaca during the Early and Middle Formative periods (ca. 1500-500 BCE) of Mesoamerican cultural development.

    San José Mogote is considered to be the oldest permanent agricultural village in the Oaxaca Valley and probably the first settlement in the area to use pottery.

    Some of the artifacts from the San José Mogote archaeological site may be viewed in the town of San José Mogote’s Community Museum, which is located in the El Cacique Ex-Hacienda.

    Reyes Etla

    You might recall that charming church and its adjacent courtyard from the Nacho Libre film. If you take a few steps behind the church, you’ll find an unexcavated ceremonial site.

    A site that dates from the Monte Alban I (250-500 BC) inhabitants from Etla and pilgrims from other villages would still come to this date to venerate, make petitions and sacrifices to the sacred serpent carved stone as they ancestors did.

    It was strategically located to face the four cardinal directions; a ball game and a whole village was also built around the ceremonial site; today only a few stones remains of these ancient city.

    This is a true example of syncretism that colonialism couldn’t erase from the collective memory of the true owners of these lands. A church and convent was built, a different name and figure was given for worship; they would still come to make petitions to the ancient stone for a better harvest, for the health of a family member, for that family member that’s overseas.

    The Lord of las Peñitas” is celebrated on fifth Friday of lent, the people, who intuitively follow faithful atavistic way the tradition of venerating this huge rock that has life and who listens to who makes “a petition”. Legend says that the day of the creation God imprinted his footstep on the rock.

    This permanence of spirituality in our time of materialism, globalization and neo-liberalism is a true human treasure; Oaxaca remains an intact gem that will continue to remind us of our past, our ancestors, our true origins that shall never be forgotten.

    While visiting Reyes Etla, don’t miss the opportunity to buy and savor quesillo, the village where this delicious cheese was accidentally invented. You can find it at any local stall or the market.

    The Village of Etla

    This is center of all Etlas, known for its historic ex-convent, vibrant Wednesday market with local cheeses and tamales.

    It serves as the local government for several other communities and offers a blend of Oaxacan culture, history, and natural beauty, with many nearby accommodations in the surrounding Etla valley. 

    Founded in the 15th century, centered around the church and former monastery of San Pedro y San Pablo.

    The name means “town of the land of beans” mixing Spanish and Nahuatl. “Villa” is from Spanish and means “town” 

    Asuncion Etla

    Muerteadas are celebrations during and after Day of the Dead in the Valleys of Etla.

    Muerteadas are traditional celebrations during the “Octava” or the 8th day after Day of the Dead such as the popular one in Asunción Etla and many other villages of the Etla valley.

    This muerteada is the most anticipated festivity by the entire village called Muerteada La Lallanera proudly organized by a dedicated team of “mayordomos” or community leaders.

    On this night, residents dress in costumes adorned with small mirrors and bells. The mirrors are used to scare away the witches and the bells help guide the spirits in the night.
    The costumes are complete with masks that represent important muerteada figures such as the devil, the dead, the old, the priests and more characters.

    Accompanied by various brass bands, they meander through the neighborhood, going from house to house, welcoming the spirits to come out. The festivity turns into an all-night parade that ends around sunrise.

    It’s remarkable how many brass bands there are in the entire valley. As Oaxaca is indeed a land of accomplished musicians, certain areas like the Etla Valley are so prolific that they turn these festivities into a truly “battle of the bands.” You have to experience it yourself: the vibrant musicians of a 25-piece band playing together, five to six different bands facing each other, no scripts, no director, just the talent.

    San Agustin Etla

    Oaxaca is renowned for its unique natural dyes, such as cochineal, which was once considered currency and used by cardinals in their capes and the monarchy. Another notable dye is añil, the famous indigo blue used by Levi’s. These pigments were integral to the textile industry. However, when small textile operations and natural dye production were replaced by massive operations in the East, all these factories were forced to close.

    The Fabrica de Hilados y Tejidos La Soledad, established in 1883 in the quaint community of San Agustín Etla, was abandoned less than a century after its inception because of the arrival of chemical produced dyes and mass produced textiles.

    In 2000, Francisco Toledo, one of the most resilient and prolific Oaxaca visual artists originally from Juchitan, Isthmus of Tehuantepec, initiated a project to transform the dilapidated building into an ecological arts center. This endeavor culminated in the opening of the San Agustin Arts Center (CaSA) in 2006. Today, the complex is adorned with water features, gardens, and remnants of abandoned industrial machinery.

    It’s important to acknowledge Francisco Toledo’s legacy and contributions to the preservation of handmade art. He established the recycled paper factory in San Agustin Etla, where artistic paper is crafted from recycled agave byproducts, flowers, plants, maize, beans, and natural dyes. This unique process results in one-of-a-kind artworks including labels for Mezcal brands that want to put the sustainable mark.

    References:

    Evans, Susan T. (2004). Ancient Mexico and Central America: Archaeology and Culture History. London: Thames and Hudson. ISBN0-500-28440-7

    Tras los pasos de los dominicos [Following the footsteps of the Dominicans]. Reforma (in Spanish). Mexico City. December 17, 2006.

    Turismo Arqueológico en Oaxaca: Villa de Etla” [Archeological tourism in Oaxaca: Villa de Etla] (in Spanish). Oaxaca: Secretaria de Turismo. Retrieved June 12,2011.